
Por fin.
Tengo un blog, se llama Diminuta, creo que por aquello de que todo se parece a su dueño.
Hoy es domingo, como el día en que nací, cuando seguro era diminuta. Confieso que aunque no he crecido gran cosa desde entonces, a veces me pongo a pensar si será posible crecer siempre: cambiar, evolucionar, interiorizar, respirar profundamente, despertar, abrir los ojos, abrir la mente, hablar con el corazón, escuchar...y no ser tan diminutos.
No siempre es fácil, pero se intenta.
Por lo pronto te doy la bienvenida. Este será un blog medio pocho, en catalán, en español, en mexicano y en lo que cuele. Te invito a que leas mis pensamientos, y que con ello escuches una diminuta visión más de nuestro vasto mundo.
(en la foto: agachadita y borrosa)

4 comentarios:
te confieso que no me gustan los mexicanos y se que te vas a enfadar, pero eres la primera persona de mexico que leo y me gusta como te expresas y como ves el mundo...por lo menos en palabras
pense que eras un chico cuando lei lo de cadaques y luego me di cuenta que por tu sensibilidad tenias que ser chica y asi lo confirmo en tu primera entrada....necesito alguien que diga las cosas como tu las dices para perderme en el mundo de las palabras que tanto me fascina combinada a ese aire de universalidad
gracias....
no quiero que vayas a malinterpretar lo que dije en el comentario anterior...solo es para leer espero que sigas escribiendo
frias_1666@hotmail.com
No cabe duda que la persepción de tamaño es algo muy personal, porque si me preguntan de que tamaño te sentí en aquel nuestro primer encuentro del 30 de noviembre, domingo en la tarde del 1975 Año Internacional de la Mujer, tendría que suspirar primero y luego decir que eras tan grande como la realización total de mi vida, gracias por dejarme asomar a tu alma.
Felicidades, escibes, ESCRIBES.
¡Hola Gaby! Vengan esos choros. Salud por ellos.
Te mando un abrazo grande.
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