
Síntoma de que en unos cuantos días daré a luz, mi mente se encuentra por completo concentrada en el asunto. Estoy segura de que esta especie de obsesión es puramente animal y sin duda prehistórica, o al menos me reconforta pensarlo de esta forma. Cada día reconozco en mí nuevas actitudes que respaldan la obcecación de la que hablo, como el famoso "síndrome de arreglar el nido" que me ha puesto como pajarita a limpiar la casa, a comprar de todo, a llenar el hogar de provisiones inimaginables. Cuestiones curiosas como convertirse en centro de atención en las reuniones, la hartasón de ir por la calle y sentir las miradas de cuanta persona me cruzo cuando se percata inevitablemente de la enorme panza que llevo a cuestas, por no hablar del cuestionario que respondo diariamente a conocidos y desconocidos sobre la llegada del bebé, su sexo, su nombre y mis sentimientos al respecto; todo esto influye, pero lo que más, es el sentimiento creciente de expectación mezclado con gozo y optimismo que me invaden con más fuerza cada día.
Desde un punto de vista sociológico, resulta interesante percatarme de todos estos cambios en mi comportamiento y pensamiento. Más que miedo o nervios siento paz y tranquilidad porque sé que durante millones de años, las mujeres hemos traído vida al mundo, y ahora me toca a mí. Mi mente sigue girando sobre este eje, así que durante algunos días más me dejaré ir sin preocupaciones.

3 comentarios:
gaby te mando muchisima buena vibe :)
me da gusto ver como estas disfrutando todo. Alguien en tijuas esta pensando en ti en estos dias
mars
gaby,
you are a superstar!!
te quiero mucho,
robert
¡Ya nació! ¡Ya nació!
Queremos más fotos y muchos posts sobre tus primeros días como mamá, sí, sí, sí, oh sí! BABY (literal)
Besitos
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